Estabilidad de temperatura.
Se consigue una mayor estabilidad de la temperatura del molde, al pasar de tener un único punto de control, a un número de hasta 16 zonas de control. Esto aumenta la fiabilidad del correcto funcionamiento del sistema y repercute en ahorro energético, debido a que se va a realizar un aporte de energía más controlado, activando en cada momento sólo la zona donde sea necesario corregir la temperatura.

Directo a la red 380V.
Menor consumo de potencia reactiva, debido a la desaparición del transformador, evitando el gasto en su adquisición y mantenimiento.

Disminución de la intensidad que circula por el circuito eléctrico del molde, lo que posibilita el uso de cables de menor diámetro, incurriendo en menor coste de los mismos, y mejora para el medio ambiente por el uso de menos metros de cobre por molde.

Se reorganizan los puntos de conexión eléctrica del molde en cajas individualizadas por partes del molde, en las que se identifican claramente las zonas y elementos a conectar, proporcionando mayor comodidad y disminuyendo las posibilidades de errores de conexionado.